¿Merece la pena ser repartidor autónomo?

/ / ¿Merece la pena ser repartidor autónomo?
Autónomo con furgoneta

Con el auge imparable del comercio electrónico, uno de los trabajos más demandados de la actualidad es, sin duda, el de transportista. Por este motivo hay mucha gente hoy en día que se plantea ser repartidor autónomo. Sin embargo, dado que hay mucha competencia, es normal que los interesados se pregunten cuánto gana un transportista autónomo o si se puede vivir bien de esto.

En este artículo te daremos las claves que necesitas conocer sobre si merece la pena ser repartidor autónomo y qué puedes esperar de un trabajo como este. Sigue leyendo.

¿Es rentable ser transportista autónomo?

Por si no te has dado cuenta, los negocios online van a arrasar con casi todo. Esta tendencia ya era imparable en 2019, pero a partir de la pandemia en 2020, la cantidad de pedidos a domicilio que se produjeron aumentó estratosféricamente.

Todo eso se traduce en una necesidad incesante de repartidores de paquetería de todo tipo, y es uno de los empleos en los que es más fácil colocarse.

Eso sí, has de saber que la mayoría de ellos son trabajadores autónomos. Es decir, que no cobran una nómina fija a final de mes, sino que sus ingresos dependen de muchos otros factores. También hay algunos que sí están asalariados, pero éstos suelen ser un porcentaje menor de la plantilla.

Trabajar como repartidor autónomo tiene sus ventajas e inconvenientes. La parte buena es que (en teoría), eres tu propio jefe y tú decides cuándo trabajas. Además, tus ganancias no tienen un tope máximo como cuando tienes una nómina, sino que dependen de tu productividad.

Desgraciadamente, la realidad no es tan bonita. Cuando trabajas para una empresa de reparto (Seur, MRW, DHL, etc…) al final tienes que plegarte a sus normas, sus horarios y sus particularidades. Además, muchas veces necesitas poner tu propio vehículo a su servicio y puedes ser despedido en cualquier momento sin indemnización.

¿Cuánto gana un transportista autónomo?

Está claro que hay muchos tipos de transportistas. No es lo mismo trabajar repartiendo comida que pedidos para Amazon o entregando la compra de un supermercado. Cada una de estas variantes de reparto tiene sus características únicas.

Podríamos decir que, en general, trabajar en el transporte de paquetería suele ser más rentable y cómodo que repartir comida a domicilio en empresas del estilo de Glovo. Tu día a día consiste en acudir a una plataforma logística a cargar los paquetes y hacer una o varias rondas de reparto por tu ruta asignada.
Después tendrás que entregar toda la mercancía en el menor tiempo posible, pues no puedes irte a casa sin repartir hasta el último envío. Esto se traduce a veces en días de trabajo interminables, por lo que a menudo la jornada de 40 horas semanales se convierte en una utopía. Por ello, hay gente a la que no le merece la pena ser repartidor autónomo para tanto esfuerzo.

¿Cuánto gana un autónomo con furgoneta?

Ciertamente, trabajar como transportista autónomo es un empleo al que es relativamente sencillo acceder, ya que es un trabajo que no requiere tener el título de la ESO. No obstante, eso no significa que el trabajo en sí sea fácil o excesivamente rentable.

Los ingresos de un transportista autónomo dependen de muchos factores. Algunos de ellos son: la empresa para la que trabajan, las horas de dedicación semanales, el volumen de paquetes repartidos e incluso la localidad concreta en la que se trabaje.

Además, debes tener en cuenta que, para ser transportista autónomo, en la mayoría de empresas te pedirán que aportes una furgoneta o furgón de dimensiones suficientes para el reparto. Eso significa que tú pagas el combustible y el mantenimiento del vehículo, lo cual resta de tus potenciales ganancias.

Aparte de eso, tu gran agujero no será eso, sino la cuota de autónomos, que en su tramo más bajo está ya en casi 300 € al mes. Eso cotizando por el mínimo. Aparte de eso, necesitarás sí o sí contratar a un gestor para el tema de la facturación, las declaraciones trimestrales del IVA y del IRPF. Como verás, el panorama inicial no es muy halagüeño.

Mejor empresa de reparto para trabajar

Existen multitud de empresas de reparto en España, y es muy difícil obtener datos fidedignos de este tipo. Sin lugar a dudas, la empresa que más paquetes mueve al año es Amazon, pero ésta en algunas zonas usa sus propios repartidores y a veces los subcontrata.

Según datos del portal Indeed, entre las empresas de reparto que mejor pagan a sus trabajadores estarían DHL y UPS, con unos ingresos rondando 1.400 € al mes. En un término medio estarían Seur, Correos Express y Amazon, con entre 1.200 y 1.300 €/mes. Y en la escala más baja encontramos a GLS o MRW, que no llegan a los 1.100 € mensuales.

Amazon también dispone del programa Flex, en el que cualquier repartidor autónomo puede trabajar para ellos en bloques de máximo 4 horas diarias, y el pago por estos bloques es de 56 €. Es una cifra que puede parecer atractiva por media jornada de trabajo, pero ten en cuenta que de ahí tendrás que deducir todos tus gastos. Además, nada te garantiza que cada día tendrás paquetes para repartir.

En cualquier caso, debes tomarte toda esta información como meramente orientativa. Es conveniente que te informes directamente en cada oferta. Ten en cuenta que esos datos son declaraciones de trabajadores (generalmente asalariados), pero te pueden servir como referencia para estudiar si te merece la pena ser repartidor autónomo.

Empresas de transporte que busquen autónomos

Como decíamos al principio, existe mucha demanda de repartidores autónomos en casi todas las empresas. Además, durante el cuarto trimestre del año las ventas se multiplican y ello requiere de nuevas incorporaciones de refuerzo.

Estate atento a las ofertas que surjan, especialmente en esa época del año. Quizás sólo estés unos meses trabajando, pero si lo haces bien, eso aumentará tus probabilidades de que te incorporen de manera permanente a su plantilla.

Conclusiones

Visto lo visto, ahora ya sabes que trabajar como transportista difícilmente te hará rico. Aún así, es un trabajo relativamente accesible y muy demandado hoy en día. Sólo tú puedes decidir si merece la pena ser repartidor autónomo.

Se puede vivir dignamente con este empleo, pero tendrás que balancear unos gastos fijos considerables y unas jornadas de trabajo intensas, que a veces podrán ser maratonianas. Suerte con tu decisión.